Advertencia no tenida en cuenta

Mira que te lo advertí, recuerdo que fue casi al principio de conocernos. Sé como soy y yo sabía que podría ocurrir. No sé la causa, pero no tuviste en cuenta aquel aviso, continuaste adelante y preferiste seguir tus apetencias. Entonces fue, cuando hiciste aquello, que yo te advertí, que tuvieras cuidado de no hacerlo: ¡me acariciaste!
Y desde ese instante...¡ya no me he podido separar de ti, ni tú desprenderte de mí!
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: prometeo
Delciosamente corto y sensible...una caricia eterna, como una condena o unplacer de dioses...un abrazo.
Fecha: 07/08/2008 13:32.

